Andrea Ramos Leiva / Fotos: LaQuinta-news – Redes Sociales

Debido a la crisis sanitaria por el Covid-19, la compra de productos como frutas y verduras en el terminal agropecuario, ferias y supermercados, se convirtió en una tarea de alto riesgo, producto de las grandes aglomeraciones que conlleva. Por esta razón, el reparto a domicilio o delivery se volvió la opción escogida y utilizada por un gran número de personas, quienes prefieren este sistema para evitar los contagios.
En ese sentido, las cajas de verduras y frutas a domicilio, multiplicaron su venta en pandemia y sus comerciantes hablan de un cambio de hábitos de consumo y nutrición, pero también de una forma distinta de imaginar la producción agrícola y su economía. Todo lo anterior, se consolida gracias a que emprendedores locales se reinventaron o vieron una oportunidad de apoyar a los agricultores de la provincia del Tamarugal, haciéndose cargo también de la logística que implica esta innovación.


APUESTA ENTRE AMIGAS
Un ejemplo de este nuevo escenario es “La Canasta Local”, iniciativa que desarrollan cuatro amigas, entre ellas agrónomas, veterinarias y gestoras culturales, quienes quisieron trabajar en la cadena agroalimenticia, fomentando el consumo de frutas y verduras cosechadas en la Región de Tarapacá.

Pero ¿qué hay detrás de la “Canasta Local”? Esta busca fomentar el consumo de frutas y verduras producidas en la región y al mismo tiempo, ayudar a disminuir la huella de carbono, como lo plantea Carla Betanzo, una de las creadoras.
“Como mujeres que consumimos frutas y verduras, nos dimos cuenta que no puede ser que nosotras estemos consumiendo alimentos que llegan desde miles de kilómetros. Que viaje una manzana más de dos mil kilómetros para que nosotras la podamos consumir acá, siendo que aquí hay productos tan ricos, tan nutritivos y tan frescos como una manzana. Entonces, la idea fue que podemos eliminar esa huella de carbono que significa esos dos mil kilómetros o los más de cuatro mil que recorren los plátanos para llegar acá. Disminuir la huella de carbono es algo que se puede hacer, hay frutas, hay verduras que se producen acá de forma sostenible, entonces, las podemos consumir y a partir de ello, aportamos para disminuir la huella de carbono. ¿Y por qué también es local? Para impulsar la economía de la zona”, puntualiza Betanzo.


A través de la venta de frutas, verduras, hortalizas y hierbas, “La canasta Local” busca promocionar productos de la cadena agroalimentaria regional y todo lo que ofrecen los campesinos y campesinas de la región. “Al hablar de canasta es como decir, todas estas cosas están, tú las necesitas y las podemos encontrar en nuestra región, gracias al trabajo de mujeres y hombres que llevan años experimentando y cultivando este territorio y haciendo alimento del desierto, eso es muy lindo”, comenta Carla.
Este formato de canasta se trata, de una caja (de tomates) con diferentes verduras y frutas, acompañados con algunos agregados, como queso de cabra de Mamiña, mermeladas de tomate, de tumbo, además de quinoa, harina tostada de la misma y hierbas naturales del altiplano, las cuales se encargan durante la semana, a través de las redes sociales de “La Canasta Local” en Instagram y Facebook y se reparten todos los viernes en Iquique y Alto Hospicio.


REINVENCIÓN
Hay otros quienes tuvieron que reiventarse para no perder una fuente laboral. Pasaron de vender ropa a pensar en cuáles eran las necesidades de la gente en estos tiempos de pandemia.
Es el caso de “Verdulería al Paso”, que nació luego de que Carla y Francisco vieron la disminución de la venta de indumentaria. Este emprendimiento familiar ofreció todo tipo de productos, según iba siendo la necesidad de la gente en esos momentos, hasta que se dieron cuenta que la venta a domicilio de frutas y verduras podrían ayudar a levantar el negocio.
“Empezamos hace poco, el negocio es de mi señora y yo la apoyo. Ella iba cambiando según lo que se iba dando nomás, por ejemplo, ella vendía ropa, después vendió juguetes para el tiempo de navidad y ahora surgió esto, las verduras y las frutas”, comenta Francisco Pesos.
Este matrimonio se abastece en el terminal Agropecuario, según los encargos que dejen los clientes, a través de su página de Instagram “Verdulería al Paso”, donde existen tres opciones de canastas con variadas verduras y frutas, las cuales son entregadas a domicilio con los resguardos sanitarios para evitar los contagios.


“La gente ve las opciones, sabe qué llegará a su casa y por eso ha tenido buena recepción. Indicamos la cantidad por cada producto que ofrecemos y así evitan salir de sus casas por el tema de la pandemia”, agrega Francisco.
El delivery de frutas y verduras es un negocio que irá en aumento, incluso una vez finalizada la crisis sanitaria. Es por eso, que es importante tener en cuenta que el proceso de limpieza de los alimentos debe realizarse inmediatamente después de la compra; quien manipula las frutas y verduras no debe tocarse la cara y debe lavarse muy bien las manos al terminar de guardar lo que compró. LQN

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