Imaginar techos verdes en el desierto de Atacama, sería casi una quimera en medio del lugar más árido de la tierra y recrearlo en la mente te llevaría a pensar que estás en otro espacio físico.

Lo mejor de esto, es que hoy se concreta como una realidad inserta en los 2.200 kilómetros que tiene la zona urbana de Iquique.


Un lugar donde los colibríes llegan atraídos por las flores de llamativos colores es en el laboratorio de La Quinta Spa, ubicado en un histórico barrio del sector oriente.
Tal proyecto se originó al interior de una casa en el 2020, cuyos espacios se fueron adecuando a una idea, promover el cambio en la generación de consumo, basada en la práctica de la economía circular y la gestión participativa.
En este hogar sin patio se dio vida a tomates cherry, kale, brotes de chía, maiz rojo y morado, lechugas y porotos, en el entretecho de una familia con más de 100 plantas. La idea fue asimilada inmediatamente por su actual gerente y socio, Patricio Clery González, quien disponía del espacio y compromiso necesario para desarrollar un proyecto más ambicioso.


Así fue cómo surgió el modelo de trabajo de LaQuinta Spa, un laboratorio en techumbre en medio de la denominada selva de concreto.
Un proyecto, que basado en el trabajo colaborativo, en menos de un año ya busca multiplicar su experiencia en jardines verticales, huertos urbanos, colegios, jardines infantiles, juntas vecinales o empresas que estén interesadas en conocer el sistema de innovación social basado en la economía circular.
Hoy el invernadero instalado en el techo de la ex Panadería O’Higgins, donde actualmente se fabrica el tradicional Chumbeque M.Koo, está en un 70% de avance y cuenta con tres módulos: paisaje urbano, agricultura e hidroponía alimentaria y huerto vecinal. Todos ellos están a la espera de recibir a los vecinos interesados en estos mecanismos, para generar sus propios pulmones verdes en altura, aprendan y practiquen las herramientas de esta técnica.

Cambiar la competencia por la colaboración
Los grandes desafíos no solo se enfrentan con decisión, además se requiere sumar conocimientos, voluntades y sobretodo compartir un marco de valores. Como hito, LaQuinta Spa y la ferretería Aqualine, iniciaron sus primeras conversaciones producto de un encuentro fortuito, al comprar insumos. Andrea Morales, gerente comercial del local agrícola, reconoció la empresa por su identificador comercial y desde entonces, se creó un vínculo de confianza que hoy los une de forma intrínseca para trabajar en función del bien común.


¿Qué hace que una empresa sea sostenible? y ¿cómo puede contribuir al país dónde está? Según la representante de la empresa creada hace 22 años, es “aquella que tiene conciencia sistémica para un buen vivir y la generación de un bienestar común ¿cómo se logra? Con trabajo colaborativo, porque todos somos uno”, dice Andrea.
Este es un pilar fundamental de la fusión que involucra a Aqualine y LaQuinta Spa, lograr una ciudad de techos verdes que impacte en la cultura ecológica de las personas, quienes a partir de la colaboración puedan generar la producción de distintos vegetales en la misma zona, lo que inmediatamente permitirá mitigar la huella de carbono que genera el consumo.

Restauración de espacios residuales
El cultivo de distintas plantas y sus frutos, la polinización, el montaje del huerto o el invernadero, son diferentes pasos y todos acompañados de la experiencia de profesionales que conocen el proceso.
Desde estas bases valóricas, es que se une la arquitecta paisajista, Sabrina Russo, Gerente General y dueña de Circular Landscaping Spa, como el tercer eslabón asociativo que aportará a esta mirada sistémica y multidisciplinaria. Ella destaca que, en las principales ciudades más habitadas de la Región de Tarapacá, no se han reparado las techumbres, a pesar de que en Iquique y Alto Hospicio un 75% de estas cubiertas, pueden ser utilizadas para darle un gran cambio espacial al territorio.


La propuesta puede generar grandes beneficios, como tener un techado verde que mitiga sonidos, purifica el aire y regula la temperatura, aunado a otras bondades asociadas a la generación de cultivos de consumo de frutas y hortalizas de mejor calidad y a menor costo ¿Cómo se genera esto? Con la restauración de espacios residuales a cargo de una arquitecta paisajista.
Lo más importante es que esto se puede replicar en todo tipo de entornos y no se necesita un espacio gigante, sino conocer de la mano de los expertos la información de utilidad para su mantención en el tiempo, como saber qué hacer si entra una plaga, cómo podar o incluso hacer una producción sin gastar en más material.


Hoy confluyen tres visiones que buscan generar conocimiento, brindar herramientas y una visión de trabajo colectivo con sentido sustentable. Le cambia la cara al entorno, genera una instancia de cultivo que reduce la huella de carbono y crea un mercado de productos en la zona y además, tiene el plus de promover en medio de la pandemia, interés por un espacio diferente, en el que se puede involucrar la familia, ayuda a despejar la mente de la cotidianidad y al mismo tiempo, inspira buenos hábitos de alimentación y vida saludable.


Esta alianza de orden social con un enfoque más sustentable e inclusivo, tiene como objetivo fortalecer el tejido social y la gobernanza, es decir, la interrelación equilibrada entre el Estado, la sociedad civil y el mercado, para generar estrategias de regeneración y ecoresiliencia urbana, para adaptarnos al cambio climático, la inevitable escacez hídrica y la posible falta de alimentos, dando también espacios de convivencia, donde se promueva el trabajo comunitario, la interacción social y etárea.
Confluir las experiencias de una arquitecta paisajista, de una ferretería agrícola y de un laboratorio en techumbre, es generar principios y conceptos que causen un efecto de responsabilidad en nuestra conducta sobre la naturaleza, pues a pesar de los daños que se le causa, sigue siendo generosa y aún puede ser retribuido.


La iniciativa ya se palpa en terreno con las cosechas de alcahaca morada, acelga roja y lechugas que crecieron con la circulación del agua y el vermicompostaje y tiene todo el espíritu de ser replicada en colegios, universidades, jardines, asilos de tercera edad, edificios, fábricas, supermercados, juntas vecinales, comunidades, caletas y más.

Este proyecto que pretende modificar el paisaje agreste de nuestras urbes, te invita a preguntarte, si deseas un mundo mejor, un país sustentable y un entorno productivo y saludable ¿Qué estás haciendo tú para poder disfrutarlo?

Si deseas obtener más información acerca de cómo acceder a este contenido, solo debes comunicarte a los correos electrónicos: patricio.clery@laquinta-news.com o través del +569 6720 0583 con Nelson Clery, gerente general de LaQuinta Spa.

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