La fundadora del gremio Mujeres Non Stop, Tania Caroca, vivió hasta los 17 años en Dinamarca, luego que sus padres fueran exiliados durante la dictadura militar en Chile. Hoy tiene una hija de 21 años que vive en Nueva Zelanda y dos hijos de 16 y 6 años.
Con un especial interés por la moda lideró también una cafetería creada para mujeres. Cuando nació su hijo menor su pensamiento y vínculo con el feminismo cambió. “Me di cuenta que he sido una mujer privilegiada y afortunada, y desde ahí siento que tengo mucho que aportar hacia otras mujeres, no desde arriba hacia abajo, sino que retribuyendo desde mi experiencia y con una retroalimentación desde la experiencia de ellas. Sentía que ahí estaba al debe”, confiesa.

Tania Caroca – Fundadora del gremio Mujeres Non Stop


En su experiencia en la cafetería como un lugar para el encuentro entre mujeres descubrió el poder de la conversación y decidió estudiar coaching ejecutivo, aunque en la práctica realiza un coaching de vida. Mientras profundizaba sus vínculos con la necesidad de hacer algo por otras mujeres también conectó con otra forma de ver el feminismo.


“Paralelamente me di cuenta de lo que significó tener un hijo después de tantos años. Yo veía a mi marido y él seguía haciendo su vida normal, mientras que yo estaba con todo un tema hormonal, mental y físico. Fue un finicio, el fin de una etapa y el inicio de otra. Nacieron un montón de miradas frente a la vida y como que esta se tambaleó un poco. Estudié coaching, empecé a leer libros de feministas y me preguntaba qué había hecho toda mi vida. Me empecé a alejar de lo que era ser ingeniera.

Felizmente tuve esa apertura, porque hice un cambio para bien”, cuenta.
Tania afirma que las consecuencias más nefastas de un sistema en el que las mujeres juegan un rol secundario representan un efecto en la salud mental y en el bienestar. Esto, agrega, ha impedido a las mujeres conocerse como tal, tanto a ellas mismas como a sus pares, entrando a una sumisión emocional y dejando al resto a cargo de las decisiones.


“La dificultad para que las mujeres vivan libres depende de los mandatos sociales y estereotipos de género. No hay una sola forma de ser mujer, hay muchas formas y todas son igual de valiosas y valientes. En Chile ser diferente no tiene una buena recepción, más bien es una carga social, entonces muchas mujeres nos hemos sentido incomprendidas y solas en algún momento, y no debe ser así. Por eso es que este gremio ha buscado agrupar y entregar este espacio de unión, sororidad y acompañamiento, con una gran dosis de paciencia, porque todas tienen su proceso”, explica.

Actualmente Non Stop agrupa a cerca de 50 mujeres de distintos rubros como la gastronomía, educación, reciclaje, salud mental y moda, entre otros. La independencia económica es un pilar para la emancipación de la mujer y a eso se debe el gremio, reconoce.


Durante marzo la agrupación liderará la campaña “Perspectívate”, con la que esperan fomentar la apertura hacia una nueva mirada, no solo de la mujer, también del hombre y del género con el que cada persona se sienta identificada: “La perspectiva de género permite visibilizar y concientizar que no es lo mismo ser una joven del mundo rural de 25 años que vive al interior, que una mujer de la misma edad que vive en la ciudad. Invitamos a reflexionar sobre eso, cómo pensaba antes y cómo me miro hoy. Estamos en un Chile que avanza rápidamente y es posible hacer ese cambio”.

Por: Mauricio Torres Paredes / Fotos: LaQuinta-news

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