Propone edificar a bajo costo y con materiales que entrega la naturaleza.

Construir la casa en la que esperas vivir con tus propias manos y con materiales que puedes extraer desde la propia naturaleza, fue el espíritu que tuvo Felipe Nicolás Tabilo en diciembre del 2017, quien en ese entonces tenía 30 años e iniciaba este proyecto personal en la comuna de Pan de Azúcar, en la Cuarta Región de Coquimbo.


Su inspiración proviene de Gernot Minke, un arquitecto e ingeniero alemán considerado el padre de la bioconstrucción, un referente mundial en esta materia, pues ha llevado a cabo más de 50 proyectos de investigación y desarrollo en el campo de construcciones ecológicas, viviendas de bajo costo, construcciones en tierra, fardos de paja, bambú y techos verdes.
Barro con arcilla, paja y arena, han sido las materias primas predilectas para la mezcla, según cuenta Felipe, “también hacer ecoladrillos a base de botellitas con plástico compactado para darle aislamiento a la casa. Existen distintas técnicas y yo las fui aprendiendo viendo documentales y consultándole a personas que trabajan con estos materiales”.


Durante estos años de experiencia, el creador del Instagram “manos&barro”, ha logrado edificar su casa de 85 metros cuadrados y emprender con la generación de lámparas de madera reutilizada y lavatorios de piedra, materiales con los que trabajó a lo largo de la construcción de su casa.


El prevencionista oriundo de Coquimbo, hoy siente satisfacción al apreciar lo que ha podido desarrollar con sus propias manos, porque además de ser sustentable y económicamente mucho más favorable, también le permite instruirse constantemente y trabajar en comunidad.
“La premisa de la bioconstrucción, es que les da la oportunidad a personas de pocos recursos hacer su vivienda propia, ajustada a sus necesidades, utilizando materiales de bajo impacto y creo que es una idea que se debe masificar en el país”, precisa.
A sus casi tres mil seguidores les transmite el trabajo que se puede crear a partir de sencillos materiales como la tierra y la paja que, mezclados con innovación y tecnología, crean una contemporánea arquitectura consciente y democrática.


“Yo creo en las ventajas de bioconstruccion. Es sostenible y permite obtener una vivienda ecológica con variedad de opciones como eficiencia energética e impacto social. La tierra está en todos lados y la podemos trabajar” expresa.

NACIONAL
Otras referencias de esta visión a nivel nacional, sería en la comuna de La Reina (Región Metropolitana), donde se ubica el edificio del Centro de Ecología Aplicada (CEA), el cual posee una superficie de 1.200 metros cuadrados, distribuidos en dos torres de tres pisos cada una. Este fue construido hace poco más de una década con una técnica que mezcla tierra y paja sobre una estructura de acero.
Sin dejar de mencionar la iniciativa del deportista Pangal Andrade, quien comenzó a construir su casa en Cajón del Maipo en 2016, a base de neumáticos, barro, madera y fierros.


Con respecto a la sostenibilidad de estas técnicas, desde la secretaria ejecutiva de Construcción Sustentable del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), sostienen que los materiales empleados para la bioconstrucción tienen diferentes atributos que otorgan puntaje en la Certificación de Vivienda Sustentable (CVS), por ejemplo, son locales (viviendas en regiones) que tienen muy baja huella de carbono en transporte, igual que en procesos de producción, ya que tienen rápida renovación y, por lo general, la mano de obra proviene de la misma zona.


Aprovechar los recursos que están en el entorno con creativos diseños para desarrollar un proyecto habitable, es la alternativa que propone la bioconstrucción y que cada vez toma más fuerza, a la hora de pensar en las exorbitantes cifras para obtener una vivienda en la actualidad.

Por: LaQuinta-news Fotografía: Cortesía

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